Todo comienza con una llamada a la abuela, un bonito compartir de conocimientos entre generaciones. Os presentamos el proceso paso a paso y el resultado final.
1- Abrimos la calabaza, vaciamos de sus semillas y la pelamos.
2- Cortamos la calabaza en pequeños cubitos.

3- Ponemos en el congelador durante una noche.

4- Sacamos los cubitos del congelador y añadimos 200g de azucar.

5- Cuando los cubos están descongelados, añadimos otros 200g de azúcar y mezclamos. Repetimos esta operación por tercera vez con 4 horas de lapso.

6- Recuperamos el zumo soltado por la descongelación y el azúcar para hacer un sirope. Solo hervimos el zumo con azúcar y esperamos que esto se espese.

7- Colocamos los cubos en las rejillas del deshidratador durante 10 horas a 57Cº.

8- Las chuches están terminadas! Podéis conservarlas en frascos herméticos.

¡Que aproveche!

