Tuve la oportunidad de conocer a Linda a principios de año en un curso de diseño en permacultura, fue allí donde me habló de La Jarilla y The European Solidarity Corps, sin saber que en un futuro no muy lejano me convertiré en una parte temporal de su proyecto. Durante estos meses no solo ha sido un compartir profesional lleno de aprendizaje y alegría, la convivencia ha sido gran parte de esta experiencia, nos ha permitido conocernos más, aprender unos de otros, adquirir herramientas a la hora de discutir nuestras opiniones de una manera no -manera violenta y constructiva. Realmente esta familia ha sido una escuela para mí, salgo de aquí preparada para afrontar, o mejor dicho, abrazar la vida comunitaria teniendo en cuenta que estamos en un continuo aprendizaje, en un continuo compartir.

Nuestro día a día aquí ha sido muy diverso, las actividades han variado según las prioridades del momento; entre el mantenimiento del jardín y el mantenimiento de los animales y la bioconstrucción, siempre ha habido espacios creativos y educativos para nosotros.

Utilizamos materiales reciclados para mejorar la estética del hogar, transformamos llantas viejas en hermosos maceteros.